La posible existencia de 300 millones de barriles de petróleo “recuperables” fue advertida por Statoil en septiembre de 2016 y confirmada por el Gobierno de Nicaragua en noviembre pasado. Tanto Statoil como Petronic esperan que “Polarcus Asima” confirme el yacimiento petrolero utilizando imágenes del lecho oceánico en tres dimensiones, captadas a través de ondas ultrasónicas.
La petrolera, que invirtió 51,5 millones de dólares en dos años hasta llegar a esta fase de la exploración, tiene permiso para inspeccionar unos 15.955 kilómetros cuadrados en el océano Pacífico, según la información pública. Tanto Statoil como Petronic esperan que se pueda perforar el primer pozo en 2019. (EFE)